Nuestra Comunidad

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¿Qué es la Comunidad del SEA?

La Comunidad del SEA es una nueva comunidad de la Iglesia Católica que, en el camino de institucionalización necesaria para trascender la vida de su fundadora, está tramitando en el Vaticano su reconocimiento pontificio o internacional. Hoy actúa como asociación de fieles de carácter diocesano, aprobada en la Arquidiócesis de Buenos Aires con el nombre de Centro de Espiritualidad Santa María y ha constituido filiales en diócesis de Argentina y otros países.

La Comunidad del SEA nace y toma su nombre:

– De la Santísima Trinidad que entrega por amor su Ser divino a la creación entera («Que Sea»);

– De la revelación de su Nombre («Yo soy el que soy»);

– De la invitación del Padre a que seamos sus hijos («Y seré para ustedes un Padre, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Señor todopoderoso»);

– De la oración de Jesús al Padre en la Última Cena («Que Sean Uno como nosotros somos uno, yo en ellos y ellos en mí»);

– Del ejemplo de su entrega plena al querer divino manifestado en su oración en Getsemaní («No Sea mi voluntad sino la tuya»);

– Del envío del Espíritu Santo que nos capacita para responder como María en la Anunciación («Sea en mi según tu Palabra»).

Esta Asociación, en profunda comunión con la Virgen y con toda la Iglesia, desea encarnar y testimoniar su total unión con la voluntad divina, y la expresa con la palabra SEA.

Al Padre, por Jesucristo, en el Espíritu  Santo y con la Virgen María decimos: ¡¡Que SEA en mí, en nosotros y a través de nosotros, ahora y siempre tu Santa Voluntad!! Amén”.

cordoba_fiestadelsea_2014_06El carisma del SEA tiene su raíz en la certeza profunda de que es posible la unión con Dios aquí en la Tierra, integrando la fe a la vida por medio de la oración.

El fin general de esta Asociación es que sus miembros y quienes se acercan a ella descubran su plena realización como personas en la unión con Dios, viviendo el SEA cada día y participando, a ejemplo de María, como corredentores en la obra de Cristo, nuestro único redentor.

La Asociación promueve un camino de interioridad hacia el propio corazón que ayuda a la persona a descubrir el sentido de su vida y a encarnar su identidad, misión y vocación en el mundo.

Esta espiritualidad tiene como finalidades específicas ayudar a las personas a vivir cada día con:

Decisión: Renovando cada día la decisión por Dios viviendo como hijo amado y despierto a Su presencia en lo más profundo de su propio corazón y del de sus hermanos (inhabitación divina);

Intención: Desarrollando la actitud contemplativa para que esta decisión se arraigue como intención, nos identifique con Jesucristo y haga de nuestra vida y nuestro tiempo historia salvífica;

Acción: Aceptando la vida tal como se presenta y, en docilidad al Espíritu Santo, elegir amar radicalmente descubriendo en cada aquí y ahora, la voluntad amorosa del Padre, diciéndole “Soy yo. Estoy Aquí. Elijo Amar”, irradiando este amor y siendo testigos de Jesús resucitado.oracion_contempla_actividadesLos elementos característicos de esta espiritualidad mística para la vida cotidiana son:

a) El camino al corazón: Un itinerario con metodología propia para crecer en el amor, a través del cual se van integrando todas las dimensiones de la persona (biológicas, psicológicas, históricas, trascendentes y eternas). Este camino se recorre en etapas que van desde lo externo al interior de la persona y desde la seguridad que proporciona el control, a la entrega y la consumación del amor, y es vivido en forma personal y comunitaria.

b) Encarnar el SEA: Hacer Silencio para Escuchar y Acoger a Dios, a los hermanos y a la vida tal como se presenta, como María en la Anunciación.

Hacerse Servidores y Entregar la vida para ser Alabanza de la gloria del Padre, como María en la Visitación.

Aprender a ser Solidarios y a generar espacios de Encuentro y de Amistad, como María en Caná y Pentecostés.

c) La oración contemplativa como medio para vivir despiertos a la Presencia de Dios, integrando la fe a la vida.

d) La comunidad que gesta, acompaña y sostiene el camino de unión con Dios, y la experiencia que hacen sus miembros que sella un modo de vivir.

Los miembros de la Asociación procuran los fines de ésta a través de los siguientes medios:

a) Una intensa vida sacramental;

b) Un espacio cotidiano de silencio para la escucha y meditación de la Palabra del día y para crecer en la contemplación como medio de encuentro y de identificación con Cristo.

c) La higiene del corazón.

d) El acompañamiento espiritual .

e) El servicio a los demás como medio para encarnar la unión con Dios.

f) La pertenencia a una pequeña comunidad de vida.

g) Una formación permanente, en la forma referida más adelante.

h) La participación en grupos de oración, retiros, talleres, cursos y seminarios.

¿Quiénes integran esta Comunidad?

IMG_9219Pueden ser miembros de la comunidad del SEA los católicos mayores de 18 años que, habiendo solicitado su incorporación por escrito a quien preside la Asociación, hayan sido aceptados por el Consejo Internacional, previa presentación por parte del gobierno regional o local.

La Comunidad del SEA reúne a fieles de todos los estados de vida que desean encarnar el carisma del SEA. Son mujeres y varones, de cualquier estado civil, laicos, célibes por el reino, ermitaños, sacerdotes, miembros de institutos de vida consagrada o de sociedades de vida apostólica.

La Comunidad del SEA está constituida por los:

Hijos del SEA, que son aquellos que han adherido plenamente al carisma (opción radical por vivir el SEA en su vida cotidiana).

Caminantes del SEA, son las personas que están formándose en el camino al corazón.

También pueden ser aceptados a comprometerse en calidad de:

Amigos de la Comunidad del SEA quienes, profesando o no la fe católica, acompañan a la Asociación o a alguna de sus obras, con su oración, trabajo o ayuda económica.

 

Compromisos y vida de los miembros

1) Los Caminantes del SEA se comprometen a poner los medios que estén a su alcance para conocer el carisma del SEA y toman la decisión de:

– Participar activamente de alguna instancia de formación prevista para ellos.

– Estar dispuesto a crecer en su vida de oración.

– Asistir anualmente al menos a un retiro de 3 días.

– Realizar 1 vez al año una tarea de servicio en la Comunidad del SEA.

– Encontrarse en forma periódica con la persona asignada para acompañar su camino de formación.

2) Los Amigos del SEA se comprometen a aportar a la Asociación con su oración, trabajo y/o dinero. La Asociación, por su parte, se compromete a que sus miembros oren por ellos.

3) Los Hijos del SEA se comprometen a encarnar el carisma del SEA, permaneciendo cada día despiertos a la presencia de Dios, renovando la decisión de amar y contribuyendo con su vida entregada, con su oración, con su servicio voluntario y con su ayuda económica, a los fines de la Asociación, y están decididos a:

• cada día: recibir y celebrar el don de la vida en el servicio y la entrega amorosa a Dios y a los hermanos. Dedicar un tiempo de oración que disponga a la contemplación y en comunión con la liturgia de la Iglesia.

• una vez a la semana: dedicar un tiempo más largo de oración personal o comunitaria. Celebrar el día del Señor recreando la vida, descansando y fortaleciendo o reparando los vínculos.

• una vez al mes: dedicar un tiempo más prolongado para el silencio y la oración, detenerse a mirar la decisión de amar, recibir acompañamiento espiritual y participar en una pequeña comunidad de vida.

• una vez al año: participar en un retiro contemplativo del SEA (5 a 7 días), espacio privilegiado para la encarnación del carisma, y en alguna actividad de formación permanente.

Los Hijos del SEA se comprometen a formar parte de una pequeña comunidad de vida. En ellas también podrán participar Caminantes y Amigos. Estas pequeñas comunidades de vida no implican vida en común, sino que constituyen un grupo que se apoya mutuamente a través de la oración, la escucha, el amor incondicional y las vidas compartidas, para permanecer en la decisión de vivir la radicalidad del amor y de encarnar el carisma del SEA. La pequeña comunidad de vida se reúne con una periodicidad mensual, oportunidad en que sus miembros dedican un tiempo para la oración, un tiempo para compartir cómo están viviendo el carisma del SEA y un tiempo para las actividades propuestas por el gobierno local.

 ¿Pueden los sacerdotes  y religiosas/os ser miembros de la Comunidad del SEA?

Los clérigos diocesanos pueden ser miembros de la Comunidad del SEA con la aprobación de su Obispo, manifestada por escrito. Tal compromiso no afectará su condición diocesana ni la dependencia respecto de su ordinario.

Los miembros de institutos de vida consagrada o de sociedades de vida apostólica pueden ser miembros de la Comunidad del SEA  respetando las obligaciones propias de sus institutos y con el consentimiento de sus superiores manifestado por escrito.

¿Cómo es la formación que reciben los miembros de la Comunidad del SEA?

Los miembros de la Comunidad del SEA recorren un itinerario de formación permanente, aprobado por el Consejo Internacional. Por medio de las diferentes instancias formativas se realiza un proceso de integración que une lo humano y lo divino a todas las dimensiones del ser, acompaña a la persona para que interiorice lo aprendido, lo viva cotidianamente y sea capaz de anunciarlo, descubra en su vida y en su historia el amor de Dios, crezca en la experiencia y el conocimiento de Él, y sea capaz de unirse a Él con una decisión libre. La formación que se brinda tiene un fuerte arraigo en la experiencia y, en fidelidad a la Palabra, a la Tradición y al Magisterio de la Iglesia, integra las seis tareas de la catequesis (formación, liturgia, moral, oración, comunidad y vida misionera).

El itinerario de formación de Hijos del SEA y Caminantes del SEA, integra a su vida e historia personal:

– la experiencia de comunidad,

– el camino de oración,

– el espacio de formación,

– los retiros y el acompañamiento espiritual.

Se realiza a través de Escuelas y cursos sistemáticos que, con una frecuencia semanal, pueden durar entre 1 y 4 años en el caso de los Caminantes y con una duración menor en el caso de los Hijos.

¿Cómo se sale de la Comunidad del SEA?

Si un miembro decide dejar de pertenecer a la Comunidad del SEA, después de comunicarlo al director regional, lo manifestará por escrito a quien preside la Comunidad. En dicha circunstancia el Presidente o quien él designe le ofrecerán la posibilidad de un encuentro personal.

Asimismo, quien preside la Asociación, de acuerdo con el Consejo Internacional, después de haberle dado la oportunidad de ser escuchado, puede determinar que un miembro deje de pertenecer a la Asociación por un motivo que contradiga en forma grave los compromisos asumidos con la Comunidad del SEA. La decisión del Consejo no dará derecho a reparación económica alguna por los servicios prestados a la Asociación.

¿Cuáles son los pasos que debo seguir para ser Miembro de la comunidad del SEA?

Para ser Caminante del SEA se requiere enviar una carta a quien preside la Asociación, en la que se manifieste la intención de pertenecer a la Comunidad del SEA. Ésta, una vez aceptada por el Consejo Internacional, será respondida aceptando a la persona como Caminante del SEA y asignándole alquien que lo acompañe en su camino de formación.

Para ser Amigo del SEA hay que completar una solicitud en la que se manifieste su decisión de ser Amigo y en la que se exprese el tipo de aporte que desea realizar.

Para ser Hijo del SEA se requiere haber completado la etapa de formación como caminante y enviar una carta a quien preside la Comunidad del SEA en la que se manifieste la intención de pertenecer a la misma como Hijo del SEA, la cual, una vez aceptada por el Consejo Internacional, será respondida aceptando a la persona como Hijo.

La carta se podrá enviar por correo postal o por correo electrónico a: comunidad_sea@cesm.org.ar e incluyendo los datos personales (nombre, apellido, dirección, teléfonos, número de documento de identidad, filial a la que pertenece).
Una vez que haya sido aceptado por el Consejo Internacional, un miembro de la comunidad del SEA, lo contactará para acompañarlo en su inserción  en la comunidad en fidelidad a los compromisos asumidos.

Presidente: Inés Ordoñez de Lanús

Responsable: María Alejandra Ordoñez de Gettas