Cómo quiero vivir…¡cada día!

despertar

Cuando estamos atravesando situaciones difíciles, el momento en el que nos despertamos es muy importante. Puede ser que sintamos un impulso irrefrenable por levantarnos y comenzar con todo lo que tenemos que “hacer” a lo largo del día; puede ser que amanezcamos con deseo de seguir durmiendo, como si no tuviéramos ganas de despertar al día que comienza.

Te invitamos a respirar muy profundo: antes de salir de la cama, tomar conciencia de que amaneciste, que estás vivo, y que la vida te regala un nuevo día. Respira profundo muchas veces… y preguntate a ti mismo:

¿Cómo dormí anoche? ¿Recuerdo qué soñé?

¿Cuál fue mi primer pensamiento al despertar?

¿Cómo me siento corporalmente? ¿Cuál es mi estado de ánimo?

Preguntate también cómo quieres recibir el nuevo día que comienza… Invitate a dar gracias por el nuevo día, aunque estés viviendo situaciones difíciles, aun en el mayor de los dolores puedes decir gracias. 

De pie, al lado de la cama, respira profundo varias veces antes de comenzar el día. Y date un tiempo para tres cosas:

  1. Tomar una decisión: ¿Cómo quiero vivir el día que tengo por delante? Trata de formular esta decisión con una frase corta que puedas recordar a lo largo del día.
  2. Apoyar las manos en tu corazón y dejar esta decisión como guardada en tu interior, como una INTENCIÓN.
  3. Pensar en ACCIONES concretas a lo largo del día en las que vas a poner en acto esta decisión.

La palabra DÍA se convierte en un anagrama que nos ayuda a encarnar nuestra decisión de amar:

D: Decisión

I: Intención

A: Acción

Cada día, la decisión, la intención y, después, la acción.

Bendito seas, Señor, que nos invitas a tu encuentro, para hacer de cada día de nuestra vida, un acontecimiento pascual. Cada día queremos proponernos resueltamente amar a nuestros hermanos y darles lo que se merecen por ser quienes son; cada día queremos compartir nuestros bienes y nuestra vida con quienes están a nuestro lado; cada día queremos recibir al Señor en nuestra casa para celebrar su presencia en nuestra vida cotidiana, paso a paso.