Contemplar es estar presentes | Destellos del SEA

Contemplar es un ejercicio de presencia. A veces pensamos que la contemplación tiene que ver con pensar cosas, tener sensaciones de algo, sentir emociones fuertes… Esto no tiene nada que ver con orar contemplativamente. Estar con Dios no tiene nada que ver con lo conocido… es la experiencia de lo desconocido, de lo siempre nuevo que aparece en el presente. Contemplar es ejercitarnos en el  estar presentes. Porque Dios es Presente. Y si yo estoy presente, entonces se abre la posibilidad de encontrarnos. ¡Es tan simple… y nos cuesta tanto! El presente está colmado de la Presencia, está cargado de fe. Estás aquí, Señor… y yo estoy, para lo que quieras. Qué importa si lo entiendo, si lo siento. Estás aquí, y yo estoy aquí  para lo que quieras.

Una y otra vez vuelvo a la decisión: aquí estoy, Señor. Podría estar en cualquier otro lugar. Acá estoy, Señor. En esta pobreza de nada, pero creo y confío. Una y otra vez me voy del presente y termino en cualquier lado… y vuelvo. Esa ejercitación de volver a estar acá, es el contenido de nuestra oración.

Noviembre 2016