Carta a la comunidad

Cada semana es una invitación para dejarnos remover el corazón, que muchas veces -a esta altura del año- está cansado, y por lo tanto algo dormido; está aturdido y por lo tanto algo endurecido; desanimado, con menos esperanza y falto de alegría. El tiempo del Adviento y nos propone algo nuevo, algo distinto, que nos interpela y exige nuestra colaboración. ¿Estamos dispuestos a darnos un tiempo para prepararnos a recibir a Jesús en la Navidad?