Carta a la comunidad

ines_perfilPor Inés Ordoñez de Lanús

Querida comunidad

Estamos en el inicio del Adviento. Con el Adviento comienza el nuevo año litúrgico; son cuatro semanas que nos invitan a reflexionar en cuatro aspectos fundamentales de nuestra decisión por Cristo: Estar despiertos, la conversión del corazón, el testimonio y la irradiación y la alegría del anuncio.

Cada semana es una invitación para dejarnos remover el corazón, que muchas veces -a esta altura del año- está cansado, y por lo tanto algo dormido; está aturdido y por lo tanto algo endurecido; desanimado, con menos esperanza y falto de alegría. Es común ver en esta época del año a personas preocupadas, tristes, aturdidas, cansadas, enojadas…y sólo deseando que termine el año… pero, llega el tiempo del Adviento y nos propone algo nuevo, algo distinto, que nos interpela y exige nuestra colaboración. ¿Estamos dispuestos a darnos un tiempo para prepararnos a recibir a Jesús en la Navidad? ¿Queremos cerrar el año con una reflexión acerca de cómo lo hemos vivido? ¿Queremos dejar que el Señor siga fortaleciendo nuestras decisiones, purificando nuestras intenciones e iluminando nuestras acciones? ¿Queremos amar más y mejor? Y cosas tan concretas como: ¿Queremos pensar en cómo vamos a vivir las vacaciones? ¿En cómo vamos a encarar el próximo año? El camino al corazón siempre nos invita a más y más para crecer en la unión con Dios, y este “más” se realiza por medio de la pregunta. El Señor nos pregunta y nos despierta. La pregunta nos confronta, nos interpela, nos pone en búsqueda… hasta que de verdad vivamos a Jesucristo como la gran RESPUESTA que colma nuestro corazón. Entonces podremos estar de pie para ser testigos e irradiar con alegría el anuncio de la mejor noticia que jamás haya oído la creación entera: Ha llegado la salvación, un Dios nos ha nacido y lo encontrarán en pañales… Es lo que nos propone el Adviento en las dos últimas semanas poniéndonos a la Virgen María como la primera testigo de las maravillas que Dios hace cuando le decimos: ¡que SEA en mí lo que vos quieras! Nuestro amado SEA que lo volvemos a renovar desde el corazón y los labios de María. Y en este tiempo Dios nos confía a nosotros este SEA, para que lo irradiemos, lo entreguemos, y sobre todo lo anunciemos!!

¡Y aquí estamos! ¡Anunciándolo con nuestras vidas entregadas! Este año ha sido muy fecundo. Gracias a toda la comunidad, muchas personas pudieron conocer y renovar su opción por Cristo.

Mañana, martes 2 de diciembre queremos dar gracias al Señor celebrando la Eucaristía que presidirá nuestro nuevo Obispo Auxiliar, Monseñor Giorgi. ¡Los esperamos en la Rural! Los niños nos alegrarán con el pesebre viviente, y podremos felicitar a todos los graduados de varias actividades del Centro de Espiritualidad. También compartiremos algunas experiencias de los últimos Retiros de Fuego; estamos en plena campaña para el GEDEC! En 2015, en Luján le suplicaremos a Jesucristo, Señor de la historia, que nos ayude a reconciliarnos con nuestra historia. Queremos orar juntos la memoria de nuestra nación, pedir perdón y agradecer; prepararnos para el bicentenario de la independencia y consagrarnos al Corazón Redentor de Jesús. Necesitamos de la generosidad de esta comunidad para que puedan venir catequistas de todo el país y que podamos realizar, a lo largo de todo el año, los retiros de fuego que tanto encienden a quienes lo reciben. Para todo ello, es preciso contar con 500 becas… ya vamos por 220.

¡Este año la tómbola es la del corazón que nos alienta a más y más!!! Bendito tiempo de Adviento que nos regala esta oportunidad.

Mañana podré contarles también la experiencia maravillosa que tuve la semana pasada estando con el papa Francisco en Roma… mucho para compartir y celebrar… Los esperamos, no falten! Si vos no venís… un lugar quedará vacío. Te esperamos!! Y los que están lejos, también acompáñennos desde sus lugares!! Ojala no nos aturdamos con la vorágine propia de fin de año; el Adviento, con su vela encendida cada domingo nos invita a que cada DIA sea un día de vigilancia, de conversión de testimonio y anuncio. Con todo mi amor.